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¿Qué piensa el Teatro en estos tiempos de pandemia? ¿qué piensa hacer?¿cuánto tiempo durará este entre acto? ¿Cuándo fue que nos volvimos tan sanos? ¿Cuándo en el Teatro no fuimos peligrosos? Imagino a Artaud levantándose de su tumba y volviéndose a revolcar.
Dicen que el Teatro no ha de extinguirse. No vengo aquí a preguntar si el Teatro es necesario porque es tonto simplemente el argumentarlo. Es tan necesario como el aire, el alimento, el comercio o la salud. Todos lo saben. El teatro es parte de nosotros, todos los sabemos. El problema no es lo necesario, el problema es la valoración. Lo que vengo a decir es que es muy poco valorado. ¿quién no lo valora? Nuestra sociedad. Nuestro pueblo, nuestra clase política, nuestros espectadores, incluso nosotros los artistas. El Teatro, su necesaria práctica es muy poco valorada. Los artistas que lo realizan somos muy mal valorados. Eso es lo único que vengo a decir. Esto habla de nuestra cultura, de cómo se valora así misma. Tiene que ver con la autoestima del pueblo y de sus prácticas culturales. Es no haber sabido conectar con esa fuerza que te nutre. Pensar que eso que respiras no es útil porque siempre está. A veces hay que cuidar mas nuestras cosas. Desde el Teatro hasta el planeta.
Dicen que el Teatro no ha de extinguirse. No vengo aquí a preguntar si el Teatro es necesario porque es tonto simplemente el argumentarlo. Es tan necesario como el aire, el alimento, el comercio o la salud. Todos lo saben. El teatro es parte de nosotros, todos los sabemos. El problema no es lo necesario, el problema es la valoración. Lo que vengo a decir es que es muy poco valorado. ¿quién no lo valora? Nuestra sociedad. Nuestro pueblo, nuestra clase política, nuestros espectadores, incluso nosotros los artistas. El Teatro, su necesaria práctica es muy poco valorada. Los artistas que lo realizan somos muy mal valorados. Eso es lo único que vengo a decir. Esto habla de nuestra cultura, de cómo se valora así misma. Tiene que ver con la autoestima del pueblo y de sus prácticas culturales. Es no haber sabido conectar con esa fuerza que te nutre. Pensar que eso que respiras no es útil porque siempre está. A veces hay que cuidar mas nuestras cosas. Desde el Teatro hasta el planeta.
Estamos pasando por una crisis global. Una más de las tantas. Éste es un evento global sustancial, es el primero que me toca vivir, pero ya hubo muchos a la largo de la historia, las guerras, las revoluciones, las guerras frías, las dictaduras en Latinoamérica. Esta es la primera que puedo vivir desde adentro y puedo decir que el desconcierto que se vive es tal, la confusión es tal y la falta de certeza es tal que todo se asemeja a un chiste, si no fuera grave. Sería gracioso. Pero es muy grave. Ideológicamente muy grave.
Esta crisis está revestida de mucha cáscara, de mucha transmisión on line, de mucho marketing. Se nos presenta con el título de “Crisis Sanitaria” pero lo menos que tiene es de crisis sanitaria y eso es fácil de ver y constatar. En un año de covid en Uruguay llevamos unas 900 muertes y sumando. Lamentables muertes inesperadas pero en 2016 por tomar un año hubo diez mil muertes por enfermedades cardiovasculares y nadie paró ningún país ni se tomaron grandes medias. Y podríamos seguir con la lista de enfermedades más peligrosas, más dañinas. La enfermedad de la gripe covid-19 es grave si, no estoy negando su existencia. Sólo digo que está acompañada de prácticas de control excesivo que nada tienen que ver con el objetivo de detener los contagios sino de establecer una escalada de control social.
Esta crisis está revestida de mucha cáscara, de mucha transmisión on line, de mucho marketing. Se nos presenta con el título de “Crisis Sanitaria” pero lo menos que tiene es de crisis sanitaria y eso es fácil de ver y constatar. En un año de covid en Uruguay llevamos unas 900 muertes y sumando. Lamentables muertes inesperadas pero en 2016 por tomar un año hubo diez mil muertes por enfermedades cardiovasculares y nadie paró ningún país ni se tomaron grandes medias. Y podríamos seguir con la lista de enfermedades más peligrosas, más dañinas. La enfermedad de la gripe covid-19 es grave si, no estoy negando su existencia. Sólo digo que está acompañada de prácticas de control excesivo que nada tienen que ver con el objetivo de detener los contagios sino de establecer una escalada de control social.
Es el hecho global constituido el que necesitamos problematizar. O por lo menos preguntarnos sin ser tildados de negacionista sino todo lo contrario, si todo tiene que cambiar ¿cómo podés hacerlo sin cuestionar por qué? ¿Por qué aceptar esta realidad sin cuestionar? Lo menos que podemos hacer es cuestionar el mundo que se levanta ante mis ojos. Como actor, como artista necesito encontrar respuestas ¿Cómo puede ser que en todo el mundo se impongan ciertas medidas que coartan tanto la forma de ser del ser humano, al mismo tiempo, de la misma forma? ¿Cómo es posible que con todas las incoherencias sigamos estas reglas absurdas? Porque es muy difícil de entender no poder estar en una sala de Teatro pero sí en un ómnibus repleto de personas. Los estudios científicos son por lo menos cuestionables, el uso de mascarilla fue no recomendada por los estudios, sin embargo es obligatoria. Se sabe muy poco y sin embargo se hacen cumplir unas medidas que recortan las libertades sociales. Lo primero que han cortado en nuestro país fue la educación y la cultura. Es difícil de entender salvo que uno intente entender cuál es el trasfondo de todo esto. Se alimenta el miedo y se lo coloca como sociedad policíaca de sí misma. Es el vecino o la vecina que denuncia si alguien no está cumpliendo las normas. Normas, que por otro lado, se instalan muy rápidamente. Lo han hecho desde el comienzo como un protocolo de actuación como medidas globales. Una de las primeras es el amistoso “quedate en casa” en todo el mundo con imágenes de balcones y aplausos, cartelitos, spot de amor y cuidado. El segundo término que se instala es el de la nueva normalidad. Es que no me entra en la cabeza, cómo puede arrancar un evento tan fuerte y tan de golpe que ya nos dicen que las cosas han cambiado. Que se va a instalar algo nuevo, que será visto como una nueva normalidad. Algo que te repiten una y otra vez para que vos te acostumbres. Y cuando no te acostumbras te atacan con el miedo y con la culpa de no contribuir con el país, con tus mayores, con tu sociedad.
Si esta crisis realmente fuera una crisis sanitaria, lo único que importaría sería que la gente no perdiera la salud, entonces podrían quedarse en casa. Pero eso no puede pasar por lo económico, entonces esta no es una crisis sanitaria sino económica. Ya que los últimos datos que tenemos es que las personas más ricas del planeta se hicieron más ricas durante la pandemia, mientras que tenemos más pobres. Por lo que podemos deducir que el relato de la pandemia beneficia más a unos que a otros. ¿Qué pasaría si el relato dijera, que hay un grupo de personas que se enriquecen vendiendo temor y miedo y que se solucionaría todo sacando de ellos el dinero necesario para que las personas que no han perdido sus trabajos tengan un subsidio?
Seguramente la mayoría de las personas si lo pensara dos veces apoyaría esto. Pero, tanto los grandes medios de comunicación como los aparatos represivos defienden los intereses de los grandes capitales. Solo nos queda repetir nuestra historia una y otra vez.
Si esta crisis realmente fuera una crisis sanitaria, lo único que importaría sería que la gente no perdiera la salud, entonces podrían quedarse en casa. Pero eso no puede pasar por lo económico, entonces esta no es una crisis sanitaria sino económica. Ya que los últimos datos que tenemos es que las personas más ricas del planeta se hicieron más ricas durante la pandemia, mientras que tenemos más pobres. Por lo que podemos deducir que el relato de la pandemia beneficia más a unos que a otros. ¿Qué pasaría si el relato dijera, que hay un grupo de personas que se enriquecen vendiendo temor y miedo y que se solucionaría todo sacando de ellos el dinero necesario para que las personas que no han perdido sus trabajos tengan un subsidio?
Seguramente la mayoría de las personas si lo pensara dos veces apoyaría esto. Pero, tanto los grandes medios de comunicación como los aparatos represivos defienden los intereses de los grandes capitales. Solo nos queda repetir nuestra historia una y otra vez.
«Se quema el techo de la catedral y los patrones ponen millones; nosotros somos millones sin techo, y ningún patrón pone nada»
Quiero recordar que a nivel global los movimientos sociales en el año 2019 se habían levantado con gran vehemencia, en China. En Francia los chalecos amarillos estaban incendiando las calles, en Chile una batalla campal durante semanas para decir que chile había despertado y quería cambiar radicalmente. Ese era un panorama intenso de algo que se venía, prometía un gran movimiento social, un gran cambio de reglas pero casualmente se desprende una pandemia. Hace un tiempo que me dedico a crear historias y no creo mucho en las casualidades, sí en las circunstancias dadas, y si bien no creo en las conspiraciones globales sí creo en la construcción de relatos. También que ciertas acciones generan consecuencias esperables. También que algunas acciones de caos y distracción generan un panorama que provoca oportunidades favorables para algunos intereses.
Pero no quiero centrarme en este texto en los orígenes de la pandemia sino en los hechos que aparecen como consecuencia. Una vez más el arte, el teatro y la educación están relegados. Apartados de su carril libre para ser prohibidos, controlados o dosificados. Me pregunto también ¿Por qué será que hay que prohibir la fiesta y no prohibir el consumo o el trabajo? ¿Por qué se puede seguir trabajando en una obra de construcción, haciendo calles, vendiendo ropa, comida, etc. pero no se puede ver una obra de teatro, hacer un concierto o ver una obra de danza? Y la respuesta casi siempre es porque una cosa es necesaria, imprescindible y la otra no. Es la gran batalla cultural que hay que dar todo el tiempo. El valor intangible de la cultura es innegable pero a la hora de comparar siempre pierde. Durante la cuarentena del 2020 la gente común busca en las palabras de los y las poetas formas poderosas para expresarse, se resguardan en una canción, en un libro, se comparten obras de teatro pero a la hora de pensar si es necesario subsidiar la cultura, no todo el mundo lo afirma con certeza.
Voy a centrarme en Uruguay en este momento, desde marzo del 2020 hasta agosto se prohibieron los espectáculos artísticos, luego de agosto a diciembre se abrieron con un aforo mínimo del 30 por ciento de la sala. Este año funcionó igual hasta marzo que nuevamente se suspendieron todos los espectáculos. ¿De qué vive una persona que se dedica al arte si no puede trabajar del arte? ¿Qué es lo que piensa un gobernante de esto? ¿Lo entenderá cabalmente? ¿Podrá una persona que se dedica a la política comprender cuánto se necesita para vivir? Hace un tiempo le preguntaron, en una entrevista a Lacalle Pou por qué no donaba parte de su sueldo como lo hacía Mujica y él contestó que no lo hacía porque tenía que mantener su standard de vida. ¿Qué queda para nosotros? Pero...¿Qué fue lo que hizo este gobierno por los artistas?
Voy a centrarme en Uruguay en este momento, desde marzo del 2020 hasta agosto se prohibieron los espectáculos artísticos, luego de agosto a diciembre se abrieron con un aforo mínimo del 30 por ciento de la sala. Este año funcionó igual hasta marzo que nuevamente se suspendieron todos los espectáculos. ¿De qué vive una persona que se dedica al arte si no puede trabajar del arte? ¿Qué es lo que piensa un gobernante de esto? ¿Lo entenderá cabalmente? ¿Podrá una persona que se dedica a la política comprender cuánto se necesita para vivir? Hace un tiempo le preguntaron, en una entrevista a Lacalle Pou por qué no donaba parte de su sueldo como lo hacía Mujica y él contestó que no lo hacía porque tenía que mantener su standard de vida. ¿Qué queda para nosotros? Pero...¿Qué fue lo que hizo este gobierno por los artistas?
Bueno, nos preguntó cuánto trabajo teníamos pendiente y cuánto perdimos por el cierre de las actividades. Así que tenían la información ¿Qué nos dieron? ¿Nos dieron lo que perdimos? No. ¿nos dieron la mitad de lo que habíamos perdido? No ¿nos dieron el 30 por ciento de lo que pedimos? No. ¿Qué nos dieron? Unos subsidios tan magros que dan vergüenza. Pero vergüenza, vergüenza. Así repetida por 3 millones. Y cuando le preguntaban por qué ese monto, dijeron que era lo que el estado había dado a otros trabajadores independientes. Lo dijeron sin vergüenza. Porque es lo que son. Personas que no les da vergüenza cobrar 20 veces más que otras personas. Para eso sólo se puede ser un sinvergüenza así con todas las letras. El máximo que dieron es de este año 3 meses de $6.800 para las personas que no reciben ningún otro ingreso. ¿cómo puede pensar alguien, algún político, que una persona puede vivir con $6.800? Si el estado se va a hacer cargo de esta lamentable circunstancia, negar la posibilidad de trabajar a un sector para beneficiar a la sociedad, no puede ser que lo condene a morirse de hambre.
Cualquier persona sabe lo que sale un alquiler en Uruguay, un apartamento de 1 dormitorio de $13.000 a $17.000 de dos dormitorios de $17.000 a $25.0000. Todos sabemos lo que sale un surtido para el mes en el super y todos sabemos que la gente además de casa y comida tiene otros gastos. ¿cómo puede hacerse cargo el estado de una actividad dando tan poco? ¿Cómo podemos tener un sueldo mínimo tan mínimo en general? Las cosas en Uruguay están mal pero para las personas de la cultura estamos peor.
Cualquier persona sabe lo que sale un alquiler en Uruguay, un apartamento de 1 dormitorio de $13.000 a $17.000 de dos dormitorios de $17.000 a $25.0000. Todos sabemos lo que sale un surtido para el mes en el super y todos sabemos que la gente además de casa y comida tiene otros gastos. ¿cómo puede hacerse cargo el estado de una actividad dando tan poco? ¿Cómo podemos tener un sueldo mínimo tan mínimo en general? Las cosas en Uruguay están mal pero para las personas de la cultura estamos peor.
¿Por qué el gobierno se hace cargo de esta forma tan insuficiente? Puede ser por desconocimiento o por inexperiencia. Puede ser por maldad, es un argumento. Puede ser por desidia. Es cierto. Puede ser por poco apego, porque te quiere poco. Porque no te valora. Puede ser porque te castiga. ¿Por qué un gobierno castigaría a su sociedad? Por su propio bien. Ese gran verso que nos han dicho tantas veces. El manejo de la crueldad es feroz.
A nosotros los artistas nos toca recordar que somos parte resultante de la sociedad. Somos parte importante. Somos personas, somos trabajadores y precisamos ser tratados y valorados mejor, sobre todo en vida. No esperar a valorar el arte cuando los artistas han desaparecido. Valorar como sociedad lo que tenemos ahora que lo tenemos.
A nosotros los artistas nos toca recordar que somos parte resultante de la sociedad. Somos parte importante. Somos personas, somos trabajadores y precisamos ser tratados y valorados mejor, sobre todo en vida. No esperar a valorar el arte cuando los artistas han desaparecido. Valorar como sociedad lo que tenemos ahora que lo tenemos.
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