Teatro emBlogado 

Richard Riveiro

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Hablemos del momento de acopio.  Tenemos una idea, ¡Aleluya!  Entonces queremos desarrollarla y hacerla crecer. La idea generadora, es una fuerza importante, ya lo hablamos en aquí empieza tu obra, es lo que nos ayuda a movernos ¿Pero hacia adónde? Tenemos que investigar, necesitamos información para nutrirla. La primera y más fácil es preguntarle a Google. El maldito sabelotodo, algo nos puede ayudar. Ahí empezamos a buscar. Tengo para decir que es inevitable caer en el maravilloso buscador de internet  pero también, es justo decir que ahí aparecerán las respuestas más obvias,  las más rápidas, las más generales y aparece tanta cantidad de información que difícilmente lleguemos a terminar de leer y que seguramente acabaremos  leyendo cosas que no tienen nada que ver con el tema que buscamos. A mí también me pasó terminar viendo videos de caídas, accidentes en las rutas de Rusia o en el mejor de los casos tiernos gatitos. Pero vamos a centrarnos, acá va una lista de cosas para tener en cuenta a la hora de buscar material para escribir.

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Todos nos ponemos  contentos  cuando encontramos esas cosas que tanto nos gustan.

1- Estudio de campo.

Empecemos con estudio de campo, y no digo en el campo de las vacas sino en el…¿se entiende no? (A no ser claro, que estés trabajando sobre una obra rural) Te recomiendo que elijas embarrarte. Sí. Andá a la cancha. Es decir, buscá en la vida real esas respuestas que estás precisando. Aprovechá mientras puedas hacer cosas de forma presencial. Si vas a escribir sobre un lugar con puerto, es a donde tenés que ir. Ver cómo es, ¿qué cosa hay? Hablar con marineros, capitanes y estibadores. Si vas a escribir sobre religión andá a la iglesia, si vas elegir sobre la noche, armate un tour por los bares de la ciudad, etc. Te serán de mucha utilidad esos detalles que  tus sentidos rastrearán.

2- La temática

Es fácil decirlo: restríngete a la temática pero, muchas veces es difícil saber cuál es la temática. En lo personal me cuesta decidirme, me resulta difícil saber cuál es realmente la temática. Es complicado saber qué quiero decir. Es un buen momento para empezar a definirlo ¿De qué habla? ¿Qué tema o temas trata?  ¿Es una historia de cómo aprender de los errores? ¿es una historia sobre la libertad? ¿Sobre la existencia? ¿sobre la moral? ¿la muerte? ¿la imposibilidad de comunicación? ¿habla sobre la corrupción? Y es que las obras no tienen una sola temática, por ejemplo ¿”Romeo y Julieta” habla del amor? ¿o tal vez hable de lo imprudente que son los adolescentes enamorados? ¿O podría hablar de lo malo que es que dos familias se encuentren enfrentadas? ¿O será que tiene por temática que los adolescentes tienen que obedecer a sus padres y casarse con quién ellos decidan o de otra forma morirán?. Tal vez en Romeo y Julieta tratan un poco todos esos temas. 

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-¿De qué será que habla esta obra, mi amor? Podríamos vernos en un lugar más privado para discutirlo...
​-Basta de acosarme.

3- Marco filosófico

Las temáticas siempre se pueden visitar sobre los marcos filosóficos que ya están desarrollados. Obviamente que no queremos hacer un tratado de filosofía. Pero nos ayuda a desarrollar nuestro punto de vista. Ya un montón de filósofos se hicieron muchas preguntas, así que lo mejor es leerlas y utilizarlas para construir los distintos puntos de vista de nuestros personajes y nuestras escenas. 

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No sos vos...es tu marco teórico.

4- Contexto histórico, sociopolítico.

Para ampliar nuestra idea buscaremos recortes de prensa, noticias. Te servirá ver documentales, leer libros, biografías. Así estés escribiendo una obra futurista siempre es importante desarrollar dónde está situada. Dónde está ubicada geográficamente o en determinada épocas, o tal vez no está en esa época pero la podemos asociar a una época como por ejemplo la revolución industrial, y tomar de ahí maquinaria o vestimenta o maneras de organizar las ciudades y las sociedades. Entonces entraremos a desarrollar un imaginario y ahí es donde aparece  todo un universo plástico.
  • Con Germinativo aprenderás a usar tu creatividad para sortear los bloqueos.  
  • Además ordenarás tus materiales de cara de una próxima obra.
  • Aprenderás cómo se escribir personajes atractivos así como también a escribir distintos tipos de escenas.
  • El curso lo podrás llevar a tu tiempo y cuando quieras.
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5- Universo Plástico

Veamos cómo volver materia una idea. ¿Cómo se ve?¿Qué textura tiene? ¿Cuáles son los matices, los contrastes, en qué paleta jugamos? Tenemos que buscar referencias en películas, puestas en escena de otras obras. Visitar obras de artistas plásticos que nos ayuden a levantar imágenes. Esto nos lleva a preguntarnos todo el universo objetual. Qué objetos aparecen. Ahí podemos buscar objetos raros como sifones, cámaras de fotos, valijas. O objetos cotidianos de nuestra época. Pensamos  sobre la  utilidad o no de las cosas. La relevancia. Lo que es nuevo, viejo, gastado, roto. Los materiales nos brindan información, las texturas y las superficies, nos dan información del universo plástico. Si está rasgado no es igual que esté desteñido por el sol. Si los materiales son fabricados o son orgánicos, es decir que salen de la naturaleza. Qué tipo de espacio me gustaría o que tipo de espacio dispongo. Hay niveles, existe profundidad o lejanía. Qué  diseño será el adecuado para esta idea. Cómo puedo traducir  la idea fuerza en dinámica de la forma. ¿qué volumen propone?¿qué dimensión  

6- Universo Sonoro

¿Cómo suena lo que quiero contar? Es una historia susurrada o a los gritos, hay sonoridad de máquinas, de animales, de instrumentos desafinados. Se escucha la lluvia o una orquesta. ¿La música es ejecutada por los actores o por los personajes o por un tocadiscos o un celular?. ¿O tal vez por los altoparlantes del teatro?. Lo mismo la voz humana. ¿Hay voz? ¿Hay eco? ¿Cuánto silencio hay? Pensar en el universo sonoro nos hace tener una idea de los sonidos y de la música de la obra. Por otro lado en cada creación existen músicas que nos ayudan a escribir o a inspirarnos. Esas también tenemos que ir poniendo en la montaña de cosas a juntar.
Algunos días amo la música y otros días nada me convence. ¿Ustedes también leían En avant la music?

7- Palabras, frases y textos

Te recomiendo que hagas una sección de acopio de palabras y frases. Las palabras tienen su grifa, su marca, su información por así decirlo. Denotan. Cada obra utiliza un universo de palabras. Cada personaje también. Podrás ir anotando frases que suenan a tu idea. Y luego irán encontrando su lugar en la obra. Se irán acomodando en el viaje de la escritura. A veces las frases las encontraras en la calle, en canciones, en películas. Empezá a escribirlas, guardando trozos de descripciones, ensayando el tono y la fluidez. Recordá que las pruebas no son errores. Hacer un acopio es como llevar un cuaderno, una bitácora del trabajo. Amontoná las preguntas, las hipótesis, las certezas y  tus dudas, luego te servirá para ver como fluctúa tu pensamiento. 

8- Influencias/Referencias

Por otro lado, tenés que rastrear en las demás obras de arte que te conecten con tu idea. Esto es un poco de todo lo anterior, pero pensando que el arte es un universo muy rico para buscar información. De alguna forma alguien ya pintó o escribió o hizo una película que te puede ayudar a darle más cuerpo a tu idea. Por supuesto, siempre está la posibilidad de terminar robando una resolución o dejarse influenciar demasiado. Pero eso en definitiva son matices. La verdad es que no creo que alguien pueda decir que tiene una idea original. Sino estudien de dónde sale Romeo y Julieta. Si Shakespeare lo hizo ¿por qué nosotros no? Ya me van a salir a decir ¡qué atrevido! Bueno yo me arreglo luego con Willy.

9- ¿Qué hay de tu vida?

Por último en esta lista y para nada menos importante, son las cosas de tu vida que te conectan con la idea a desarrollar. Tal vez de tu historia personal, lugares que estuviste, personas que conociste, anécdotas que te marcaron. Personas que integran tu familia. La casa de tu abuela, de tus tíos. Aquel momento en que tu vida por poco y se pierde. La relación con tus padres, tus hijos, tus vidas pasadas, en fin ¿Qué cosas de tu vivencia podés utilizar? Quizá por eso tenés esa idea y no la llegás a ver. Pero conviene que te hagas las preguntas y las agregues a la gran cantidad de material que te ayudará a escribir o  por lo menos a empezar a escribir tu próxima obra.
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Busca el equilibrio. Adentro y afuera. Muestrame limpiar, pulir...¿acopiar?
Estas son algunas guías para saber qué cosas juntar en nuestro archivo de obra. La verdad de la milanesa es que es difícil saber qué tanto necesitamos. Creo que hay que darle un tiempo para sentir que ya no podemos recorrer todo el archivo. Cuando empezás a sentir que tenés demasiado,  que no vas a poder abarcarlo todo, que no podes decidir qué cosas unir y qué no ( En realidad nada se une, por ahora) Esa es la señal que estás  empezando  la fase de frustración, es un momento de ahogo. Tenés dos opciones: seguir buscando o detenerte. Lo que sigue es  la fase de incubación: Algo se está gestando...dentro tuyo o entre tu idea, tu acopio y tu mente.​ 
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Si te interesa más sobre cómo crear tu próxima obra. Acá te dejo el enlace para que te informes.

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Richard Riveiro

Estamos en este planeta para compartir. Este blog es un espacio de reflexión sobre el teatro y la vida. Mi trabajo es estar atento. A la escena. A lo que ocurre adentro, afuera, desde y hacia la escena. Cómo late, cómo suena, cómo se percibe desde los sentidos. 

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