Performer
Libre
Confortable
Efecto Dominó y El desenlace
La fruta Bella
Elenco: Leticia Falkin, Felicia Damonte, Victoria Pin, Juan Noblía y Santiago Turenne.
Autoría y Dirección: Carolina Silveira y Richard Riveiro
Un grupo de hombres comen hasta nunca saciarse, se convierten en la fruta que desearon, y se venden a bajo precio. Todos encuentran dueño menos el poeta que en su soledad inventa una escena de amor: encontrar a su media naranja y dedicarle una canción, invitarla a bailar en una pista vacía y hacer que irrumpan en ella otros personajes con sus propias fantasías.
Autoría y Dirección: Carolina Silveira y Richard Riveiro
Un grupo de hombres comen hasta nunca saciarse, se convierten en la fruta que desearon, y se venden a bajo precio. Todos encuentran dueño menos el poeta que en su soledad inventa una escena de amor: encontrar a su media naranja y dedicarle una canción, invitarla a bailar en una pista vacía y hacer que irrumpan en ella otros personajes con sus propias fantasías.
La niña se ofrece diciendo: “este pellejo no puede echarse a perder”. La novia está embarazada y pare limones: los devora con felicidad. El hombre capaz de cualquier cosa quiere ser mujer. El poeta declara que las palabras están ebrias, y nos convida con ellas. El hombre capaz de cualquier cosa quiere ser como las uvas y deleitarnos…y deleitar al poeta. Todos se entregan al exceso que termina en fatiga. Sobrevendría la calma si lográramos detener a la puta pero su fuerza es ilimitada.
Cada cual se prepara para la fiesta: un pequeño ritual íntimo prepara un ritual social. Cuando el vino se vuelve protagonista la fiesta se convierte en bacanal. La puta encarna la culpa, araña, sus últimos remordimientos, antes de dejarse morir. “Me pudro sonriendo” es la ley y cada cual la acepta como su destino. Nacer y morir. Renacer para morir. Morir con una flor en la boca.
Cada cual se prepara para la fiesta: un pequeño ritual íntimo prepara un ritual social. Cuando el vino se vuelve protagonista la fiesta se convierte en bacanal. La puta encarna la culpa, araña, sus últimos remordimientos, antes de dejarse morir. “Me pudro sonriendo” es la ley y cada cual la acepta como su destino. Nacer y morir. Renacer para morir. Morir con una flor en la boca.